Las 5 mejores películas de amor… a la música

Amor a la música

El 22 de noviembre es el día de Santa Cecilia de Roma, patrona de los músicos, de los poetas y de los ciegos. Este dato sirve de excusa perfecta para declarar el incondicional amor a la música de Artelaraña, y rendir un pequeño homenaje a los músicos, en particular, y a la música, en general; pero, desde una perspectiva cinematográfica, ya que sin la música el cine no habría sido lo mismo. De hecho, la música llegó al cine antes incluso que el sonido; pues durante las proyecciones de películas mudas siempre se llevaba a cabo el correspondiente acompañamiento musical. Además, el primer largometraje con sonido sincronizado, El cantor de Jazz (1927) de Alan Crosland, precisamente trataba sobre un cantante y músico, Al Jolson.

Son muchas las películas que hablan de músicos, o de aficionados y apasionados por la música, o que contienen una banda sonora musical que eleva notablemente la calidad del filme; por lo que se podría hacer un listado casi interminable, sin embargo, para no extendernos demasiado, nos limitaremos a nombrar, a nuestro modesto entender, las 5 mejores películas de amor a la música:

Alta fidelidad (2000), de Stephen Frears

Alta Fidelidad, de Stephen Frears

Puede presumir de ser una obra redonda, por varios motivos, por ejemplo, el exquisito equilibrio entre comedia y drama que sostiene durante todo su metraje; por que todas y cada de las interpretaciones del acertadísimo reparto rozan la perfección; y por la magnífica banda sonora que en todo momento implementa al fantástico guión. A pesar de todo ello, es una de esas películas que, al compararla con la novela en la que está basada, es… igual de buena.

John Cusack da vida en la gran pantalla al inmaduro y melómano Rob Gordon (Rob Fleming en la novela); un entusiasta y gran conocedor de la música pop, que es dueño de una tienda de discos de vinilo, en Chicago (Londres en la novela), que está a punto de quebrar. Rob pasa las muchas horas que el negocio está falto de clientes reflexionando y manteniendo divertidas discusiones sobre música, traspasando el umbral del esnobismo, con Dick (Todd Louiso) y Barry (Jack Black), los voluntarios que trabajan con él; además, vive obsesionado con crear las cintas recopilatorias perfectas para cada ocasión.

Alta fidelidad comienza con un suceso que deja a Rob destrozado; su novia, Laura (Iben Hjejle), le abandona por su miedo al compromiso. Y para colmo, comienza una relación con su odioso vecino de arriba (Tim Robbins). Rob se pregunta por qué siempre le salen mal sus relaciones; y decide localizar a las mujeres con las que sufrió sus cinco rupturas más duras y memorables, “las 5 principales”, para preguntárselo.

Lo mejor:

Jack Black y Tim Robbins, que están de 10, y la habilidad del director, Stephen Frears, para extraer el mejor jugo al excelente guión de D.V. DeVicentis, Steve Pink, Scott Rosenberg y el propio Cusack; que es a su vez una impecable adaptación de la novela del mismo título del reputado escritor, periodista y crítico musical Nick Hornby.

Lo peor:

Que la película no dure quince horas para poder gozar durante más tiempo con una de las mejores selecciones de canciones que se puedan encontrar en el cine; aunque no alcance la riqueza de la selección que aparece en el libro, tanto por la cantidad como por su calidad. No obstante, el filme incluye varias obras maestras de la era pop, como Most Of The Time del Premio Nobel Bob Dylan; Let´s Get It On de Marvin Gaye (cantada en Alta fidelidad por Jack Black); o I Believe (When I Fall In Love) de Stevie Wonder, que suena durante los créditos finales.

Y sirve de obertura para la película una psicodélica canción que acaba de cumplir 50 años; You´re Gonna Miss Me de The 13th Floors Elevators:

“Tanto la novela como la película son deliciosas. Creo que el director Stephen Frears entendió maravillosamente la novela de Nick Hornby”

Carlos Boyero

Casi Famosos (2000), de Cameron Crowe

Casi Famosos, de Cameron Crowe

Si Alta fidelidad es en cierta manera un homenaje a multitud de músicos, Casi famosos nos interna en el día a día de un grupo musical de gira. La película está basada en la propia vida de Cameron Crowe. Siendo un adolescente trabajó para la revista Rolling Stone, para quienes escribió artículos en los que contaba sus experiencias viajando con grupos como The Allman Brothers Band o Led Zeppelin; que son en quienes se inspiró Crowe para contar la historia de Stillwater, una banda ficticia que está dando sus primeros pasos hacia la fama.

En Casi Famosos, las referencias a anécdotas protagonizadas por músicos reales son constantes; incluida la escena en la que el guitarrista se tira desde un tejado a una piscina, que popularmente se le atribuye a Robert Plant. Y precisamente la citada revista contrata al adolescente protagonista del filme, William, para cubrir la gira de Stillwater; con quienes vive una aventura inolvidable.

Lo mejor:

Las interpretaciones de Frances McDormand y de Philip Seymour Hoffman, madre y mentor de William respectivamente; y de todos los que dan vida a los integrantes de Stillwater. Y también otra de esas excelentes selecciones musicales que conforman su banda sonora; junto a temas compuestos ex profeso para la ocasión, entre otros, por la guitarrista de Heart, Nancy Wilson (como también ocurre en otras películas de Crowe como Jerry Maguire, Vanilla Sky o Elizabethtown).

En ella se pueden encontrar, por ejemplo, el Tiny Dancer de Elton John, en la muy catártica escena de autobús que sigue al salto a la piscina; o el America de Simon & Garfunkel, el Sparks del Tommy de The Who y el Search and Destroy de The Stooges, en esa sucesión de escenas que van desde ese momento entrañable en que William descubre un nuevo mundo, de la mano de los discos de vinilo de su hermana, hasta el momento en que se nos presenta al crítico musical de la revista Creem, Lester Bangs:

Lo peor:

Que no haya existido en la vida real la banda Stillwater (aunque sí hubo una que se llamaba así en los 70, a quienes Crowe pidió permiso para usar su nombre); hubiera sido un privilegio asistir a uno de sus conciertos. Para que lo veáis con vuestros propios ojos:

Para conocer más sobre el director, sus otras películas y sus maravillosas bandas sonoras, no te pierdas el artículo Cameron Crowe, un cineasta con muy buen gusto musical.

Once (2006), de John Carney

Once, de John Carney

Glen Hansard, quien fuera lider de The Frames (banda en la que tocaba el bajo John Carney), interpreta a un talentoso compositor que canta en las calles de Dublín; acompañado de una guitarra marcada por heridas de guerra. Por el día temas conocidos; por las noches, sus propias canciones que hablan con gran emotividad de cómo su novia le partió el corazón. Markéta Irglová es en la película una inmigrante checa que vende flores por la calle; también escribe canciones sobre desamor pero, a diferencia de él, no las canta en público. Un día cualquiera, Marketa y Glen se conocen y acaban improvisando un dueto en una tienda de instrumentos musicales; desde ese momento su amor a la música les une, y se embarcan juntos en un bonito proyecto.

Once es una película íntima y conmovedora, de esas que dejan un muy buen sabor de boca cuando acaban, y que dan ganas de agarrar lápiz, papel y una guitarra y ponerse a componer como un poseso. Rodrigo Martin, de El Cadillac Negro, escribió en un espléndido artículo (que aquí podéis leer) que Once es una película pequeña porque costó unos 150.000 dólares, y porque la historia que nos cuenta es tan sencilla que podríamos encontrarla en cualquier esquina de cualquier ciudad que conozcamos; pero es, a la vez, una película enorme, porque se llevó el Oscar a la mejor canción con Falling Slowly, pero, sobre todo, porque es una de esas películas que te agarran por dentro y no te sueltan.

Lo mejor:

La magnífica banda sonora original (compuesta casi en su totalidad por Hansard), que de una manera magistral forma parte la narración; en la que destacan, además de Falling Slowly, la que abre y presenta Say It To Me Now y la protagonista de una emocionante escena de estudio de grabación When Your Minds Made Up. También, la credibilidad de su argumento y la verosimilitud de sus personajes; hasta el punto de traspasar los límites de la ficción. A raíz de su participación en Once, Glen Hansard y Markéta Irglová formaron un dúo musical y vivieron una verdadera historia de amor; de ambas cosas dejó constancia el estupendo documental The Swell Season:

Lo peor:

Que no todas las películas sobre músicos alcancen la pureza de Once.

El pianista (2002), de Roman Polanski

El Pianista, de Roman Polanski

Roman Polanski, por El pianista, se llevó el Oscar al mejor director; pero sí alguien consiguió una estatuilla verdaderamente merecida fue Adrien Brody, al mejor actor, por su brillante interpretación del célebre pianista polaco de origen judío Władysław Szpilman; en cuyas memorias está basada la película.

Cuando los alemanes invadieron Polonia, durante la II Guerra Mundial, Szpilman evitó su deportación gracias a la ayuda de algunos amigos. Sin embargo, no le quedó más remedio que vivir aislado y escondido durante mucho tiempo, afrontando continuos peligros.

Es una gran producción que trata un tema muy trillado ya, pero aporta un ingrediente que la hace especial, el amor a la música; por el que en general se es capaz de resistir ante cualquier adversidad; y al mismo tiempo, en el caso particular de esta historia, logra que un nazi y un judío se comprendan como dos seres humanos iguales. Aquí podéis ver parte de la escena en la que se conocen, en la que Szpilman toca fragmentos de la Balada n.º 1 en sol menor Op. 23 del omnipresente en el filme Frédéric Chopin:

Lo mejor:

La citada interpretación de Brody de un superviviente sin vocación de héroe, cuya soledad deriva en locura; la fiel recreación en estudio cinematográfico del gueto judío de Varsovia; y, a riesgo de ser muy recurrente, la música que tan bien acompaña al drama.

Lo peor:

Que las guerras no sean agua pasada.

Whiplash (2014), de Damien Chazelle

Whiplash, de Damien Chanzelle

Whiplash, inspirada en una experiencia que vivió su director cuando era adolescente, es al mismo tiempo un drama y un thriller musical; con un gran clímax final. No pertenece a esta lista ni por su guión, en algunos momentos tramposo, ni por ciertos valores que transmite, como que para ser bueno haya que ensayar en solitario; que ser virtuoso signifique tocar muy rápido; o que la humillación sea parte de una enseñanza efectiva. Está en esta lista por el amor al jazz que se respira en todo momento.

Técnicamente, es posiblemente la mejor de las cinco por su producción de sonido y por el perfecto ritmo narrativo que aporta su excelente montaje. Pero si hay algo que merece la pena destacar es el intenso duelo interpretativo llevado al límite por sus dos protagonistas.

Terence Fletcher, al que da vida J.K. Simmons, es un exigente profesor, famoso por su perfeccionismo y sus duros métodos de enseñanza; que dirige la mejor orquesta de Jazz del Conservatorio de Música Shaffer de Nueva York. Andrew Neiman, interpretado por Miles Teller, es un joven y prometedor baterista con mucho talento y muy grandes ambiciones. Cuando Fletcher le elige para formar parte del grupo, su vida cambia por completo.

Lo mejor:

El papel de Simmons, valedor de un Oscar al mejor actor de reparto (a pesar de ser co-protagonista del filme); y la música de Justin Hurwitz (aquí un ejemplo), que comparte espacio en la banda sonora con exquisitas piezas de Jazz, de entre otros Buddy Rich o Duke Ellington.

Lo peor:

Que esas piezas sean estándares de Jazz para todos los públicos; perdiendo la oportunidad que brindaba la película para haber profundizado algo más en tan grande estilo musical.

Y vuestras favoritas, ¿cuáles son?


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6 Comentarios en "Las 5 mejores películas de amor… a la música"

  1. Excelente selección, cinematográficamente hablando mi preferida es la soberbia “Whiplash”, aunque, como bien dices, todas ellas respiran un indudable amor hacia la música, ese elixir mágico para hacernos la vida mejor. Cuando recuerdo ese “Tiny Dancer” en el autobús de “Casi famosos” aún se me pone la piel de gallina. Enorme escena, nunca Cameron Crowe ha estado tan inspirado

  2. Me ha encantado. No he visto ninguna. Me las apunto!

  3. Hola, vi varias de la lista y me encantan pero no puedo encontrar el documental de the swell season,tienes idea donde puedo conseguirlo con subtitrlos?

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